martes, 7 de abril de 2026

Viaje en marzo por Chile y Argentina

El mes de marzo hicimos un viaje, largamente esperado, por Chile y por Argentina. Ambos son países tan grandes que hay que acotar. Ningún país, prácticamente, se puede ver en su integridad. Chile y Argentina son inabarcables. En ambos ya habíamos estado, en Argentina hace unos veinte años y en Chile hace una década más o menos. Siempre elijo América para los viajes largos. Pienso que viajar por los países hispanoamericanos es "más fácil" en el sentido que Chilenos, argentinos, peruanos, costaricenses...y españoles tenemos una cosmovisión más cercana. El idioma es un patria, una de las pocas patrias en las que creo. "España, aparta de mí este cáliz" es un poema del grandísimo poeta peruano César Vallejo. Yo imito sus palabras diciendo "aparta de mi cualquier nacionalismo" sobre todo el nacionalismo español. Pero aun así reconozco que la huella de España en América es evidente. El mismo idioma, diverso en acentos, pero con una unidad evidente. Una lengua que nace en el gonze entre la Alta y Baja Edad Media en los valles de la Castilla norte se ha covertido en una de las pocas lenguas verdaderamente universales. La riqueza de la literatura en español en América. Hay toda un pléyade de nuevos escritores chilenos y argentinos actuales con una riqueza de asombrosa. Alejandro Zambra, Benjamín Labatud, Lina Meruane en Chile o Pedro Mairal, Martín Caparrós, Leila Guerriero y varios más. Chilenos y argentinos comparten miles de km de frontera, bien es cierto que están separados por una cordillera muy alta y abrupta. No son países que se parezcan mucho, salvo que la globalización va haciendo que todos nos parezcamos bastante. El carácter chileno y el argentino son opuestos: muy reservados los primeros y habladores compulsivos los segundos, se cumple el tópico. Bien es verdad que los porteños agotan el imaginitavo argentino y fuera de la capital el carácter cambia. Chile es más ordenado y Argentina es más caótico. Ambos son países más que reomendables para visitar. Parece que fue Fedrico García Lorca el que djo: El español que no ha estado en América no sabe qué es España" La frase es una exageración pero tiene un fondo de realidad. No se comprende la civilización española sin la realidad americana. Ambos países estan gobernados por dos presidentes de extrema derecha, el Chileno José Antonio Kast acaba de tomar posesión así que a los chilenos les esperan cinco años bajo el mandato de un derechista radical. Argentina, como siempre, es más creativa y tiene como presidente un tipo muy raro que habla con su perro muerto. La izquierda iberoamericana está, tristemente, muy desprestigiada. No parece razonable que las propuestas ultraliberales en lo económico vayan a ser una solución a la dramática situación económica, peor en Argentina que en Chile. La motivación del viaje era recorrer la Carretra Austral, pero con el "ya que" decidimos ampliar mucho más el viaje. Salimos de Madrid el lunes 2 de marzo y volvimos a Madrid el domingo 29 de marzo. Total 28 días. Vuelo Madrid-Santiago con LATAM Llegada a Santiago y al otro día vuelo a Balmaceda, pequeñísima localidad con aeropuerto para allí poder coger un coche con idea de recorrer por nuestra centa la Carretera Austral en su sector sur, la mitad de su recorrido aproximadamente, de Balmaceda a Villa Villa O'higgins que es el final de la Ruta 7 o Carretera Austral. Unos 533 km. La idea era hacer unas paradas bajando hacia el sur y otras subiendo hacia el norte. Sin duda lo que más nos gustó de todo el viaje fue la Carretera Austral.
Terminada la Carretera Austral en diez días 5 dirección sur y 5 dirección norte entregamos el coche en Balmaceda. La Ruta 7 es un espacio escénico lleno de ríos, lagos, glaciares, montañas, bosques y unos pocos pueblos muy chulos.
De Balamceda volamos a Santiago y de Santiago a Mendoza, capital del vino argentino. Argentina tiene muchas regiones vinícolas y unos grandes vinos. Mendoza es territorio Malbec aunque hay muchas otras castas.
Desde Mendoza volamos a Buenos Aires ciudad que ya conocíamos pero que siempre amerita una visita. Es una ciudad vitalista y caótica. Tiene algunas de las librerías más bonitas del mundo y una pasión literaria muy arraigada.
De Buenos Aires volamos a Ushuaia, el fin del mundo dicen aunque un poco más al sur está Puerto Williams que es Chile. Ushuaia está creciendo demasiado, para mi gusto, pero no está Argentina en condiciones de despreciar posibilidades de desarrollo. Es muy bonito el Parque Nacional Tierra del Fuego. Con rutas preciosas y bien marcadas.
Saliendo del Puerto de Ushaia. En Ushuaia cogimos el Crucero Ventus Australis con destino a Punta Arenas, cuatro noches. Una experiencia interesante.
Durante el recoorido se desembarca en el Cabo de Hornos, el lugar más austral del mundo si exceptuamos la Antártida.
Después de llegar a Punta Arenas, fin del crucero, por carretera fuimos a Puerto Natales para ir al día siguiente a las Torres del Paine que tuvimos la suerte de ver totalmente libres.
Puerto Natales

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