miércoles, 30 de septiembre de 2015
jueves, 3 de septiembre de 2015
¿Por qué aprendemos poesías?
Desde hace ya muchos años en mis clases se aprenden de memoria (no hay otra forma) varios poemas clásicos de la literatura española.
A los alumnos les supone un esfuerzo.
Mi experiencia me indica que acaba gustándoles.
¿Por qué lo hacemos?
*Para potenciar la facultad de la memoria. En el futuro, nuestros alumnos tendrán que retener mucha información. Hay que entrenar.
*La literatura clásica española es una maravilla, es una de las grandes manifestaciones culturales y es muy bueno que los chicos y chicas de quinto y sexto comiencen a familiarizarse con algunos de los poemas más conocidos.
*El vocabulario que usamos cada día es muy pobre, desgraciadamente, es bueno que los alumnos usen un número creciente de palabras. La literatura ayuda en este cometido.
A los alumnos les supone un esfuerzo.
Mi experiencia me indica que acaba gustándoles.
¿Por qué lo hacemos?
*Para potenciar la facultad de la memoria. En el futuro, nuestros alumnos tendrán que retener mucha información. Hay que entrenar.
*La literatura clásica española es una maravilla, es una de las grandes manifestaciones culturales y es muy bueno que los chicos y chicas de quinto y sexto comiencen a familiarizarse con algunos de los poemas más conocidos.
*El vocabulario que usamos cada día es muy pobre, desgraciadamente, es bueno que los alumnos usen un número creciente de palabras. La literatura ayuda en este cometido.
Memorizar para el lunes 21 se septiembre
(RETRATO)
Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierra de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.
Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido
—ya conocéis mi torpe aliño indumentario—,
mas recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas pueden tener de hospitalario.
Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.
Adoro la hermosura, y en la moderna estética
corté las viejas rosas del huerto de Ronsard;
mas no amo los afeites de la actual cosmética,
ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.
Desdeño las romanzas de los tenores huecos
y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.
¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera
mi verso, como deja el capitán su espada:
famosa por la mano viril que la blandiera,
no por el docto oficio del forjador preciada.
Converso con el hombre que siempre va conmigo
—quien habla solo espera hablar a Dios un día—;
mi soliloquio es plática con este buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.
Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.
Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierra de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.
—ya conocéis mi torpe aliño indumentario—,
mas recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas pueden tener de hospitalario.
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.
corté las viejas rosas del huerto de Ronsard;
mas no amo los afeites de la actual cosmética,
ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.
y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.
mi verso, como deja el capitán su espada:
famosa por la mano viril que la blandiera,
no por el docto oficio del forjador preciada.
—quien habla solo espera hablar a Dios un día—;
mi soliloquio es plática con este buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.
martes, 1 de septiembre de 2015
Para las familas
En la escuela la coordinación familia profesores es imprescindible. Los alumnos deben recibir mensajes coherentes y coordinados y padres y profesores debemos remar en la misma dirección que no puede ser otra que la de conseguir los mejores aprendizajes.
Los profesores necesitamos la colaboración de padres y madres, si esta colaboración no se produce los resultados educativos se resienten.
Espero contar con el apoyo de todas las familias para el mejor desarrollo del curso.
Padres y profesores queremos lo mejor para nuestros hijos/alumnos.
Los profesores necesitamos la colaboración de padres y madres, si esta colaboración no se produce los resultados educativos se resienten.
Espero contar con el apoyo de todas las familias para el mejor desarrollo del curso.
Padres y profesores queremos lo mejor para nuestros hijos/alumnos.
1 de septiembre
Un año más, mejor dicho, un curso más.
Nuevos alumnos
Pero el reto es el mismo, el único sensato en educación: conseguir que cada alumno aprenda lo máximo posible.
Trabajaremos y pelearemos para conseguirlo.
Seguro que lo logramos.
Nuevos alumnos
Pero el reto es el mismo, el único sensato en educación: conseguir que cada alumno aprenda lo máximo posible.
Trabajaremos y pelearemos para conseguirlo.
Seguro que lo logramos.
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